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NUESTRA VISIÓN

¡CONFIANZA en DIOS!

He aquí el secreto del éxito en la vida!.

Mi visión… la visión de futuro, en aquel entonces… era un gran proyecto social, educativo – cristiana-católica, cultural y habitacional, con una única finalidad, ayudar a tanta gente humilde y necesitada, carente de mil necesidades, físicas o espirituales.. Con una, gran aspiración… llegar al corazón de cada hombre,
para dar a conocer a dios, que lo conozcan y sientan su amor paternal, logrando una transformación personal en todos los ámbitos de su vida… contagiando así, el corazón de otros hombres. Siempre pensé, que
debemos comenzar por hacer un mundo mejor en nuestro propio corazón, en nuestra propia persona, y en nuestro medio cultural inmediato, para extenderlo luego al mundo entero.

La educación abarca el espectro total de la vida del ser humano, siendo éste portador vivo de los valores, sobre todo el de la Fe, que implica conocer, aceptar y obedecer la palabra de Dios.
Viviendo la dinámica de la fe, el hombre pasa de condiciones menos humanas y a condiciones más humanas, y por tanto más cristianas y más divinas.
El paso de “condiciones menos humanas a condiciones más humanas, y por tanto más divinas”, es un imperativo absoluto puesto por DIOS. Nuestra meta, no es optativa sino obligatoria. Este mandato divino, es el que nos capacita a que nos realicemos como hijos suyos y conquistemos la gloria del cielo.
Nuestra primera pregunta fue, cuál sería el contenido del programa que desarrollaríamos en adelante.
Todo programa de acción se presenta con un contenido. Procuramos verlo desde su expresión definitiva. Lo que es, lo definitivo para nosotros, es lo que ocupa todas nuestras ansias y nuestros deseos. El ansia de toda nuestra vida, está en la consecución de la FELICIDAD que ansía nuestro corazón. Nos pareció que constatando la meta final de nuestro, ser humano, veríamos cuál sería su contenido. - See more at: http://www.fundacionvillacabello.org/index.php/quienes-somos/vision#sthash.6BQmcbrL.dpuf

La educación abarca el espectro total de la vida del ser humano, siendo éste portador vivo de los valores, sobre todo el de la Fe, que implica conocer, aceptar y obedecer la palabra de Dios.
Viviendo la dinámica de la fe, el hombre pasa de condiciones menos humanas y a condiciones más humanas, y por tanto más cristianas y más divinas.
El paso de “condiciones menos humanas a condiciones más humanas, y por tanto más divinas”, es un imperativo absoluto puesto por DIOS. Nuestra meta, no es optativa sino obligatoria. Este mandato divino, es el que nos capacita a que nos realicemos como hijos suyos y conquistemos la gloria del cielo.
Nuestra primera pregunta fue, cuál sería el contenido del programa que desarrollaríamos en adelante.
Todo programa de acción se presenta con un contenido. Procuramos verlo desde su expresión definitiva. Lo que es, lo definitivo para nosotros, es lo que ocupa todas nuestras ansias y nuestros deseos. El ansia de toda nuestra vida, está en la consecución de la FELICIDAD que ansía nuestro corazón. Nos pareció que constatando la meta final de nuestro, ser humano, veríamos cuál sería su contenido.


¿CUÁL ES NUESTRA META FINAL?

¡LA FELICIDAD!


La FELICIDAD, es la meta definitiva del hombre.
Este tema entra aquí como un paréntesis, al que se refiere toda la realidad esencial a nuestra condición humana. Esto significa que el hombre tiene seguridad absoluta de que su existencia en este mundo, cumple sus ansias! Tiene sentido. Constata la posibilidad de realizar sus ansias, deseos y esperanzas. Descubre que todo culmina en el gozo eterno, para el que DIOS lo ha creado. A este gozo eterno, al que vamos, l0 llamamos: el C I E L O.
La FELICIDAD. Consiste en la SEGURIDAD, que nos da DIOS de que nuestra condición humana no se agota en lo temporal. Dios nos ha creado como seres transcendentes, para la vida eterna.
Lo temporal, lo terreno cederá a lo eterno en lo atemporal. En alguna forma incipiente, esta SEGURIDAD comienza ya en esta tierra


Aquí siempre será limitada, dada la condición humana caracterizada por limitaciones. En la medida en que una persona reúne en sí los valores y los asegura, se puede considerar feliz! Nuestro anhelo profundo, es formar hombres y mujeres de fe, cristianos auténticos, trabajadores y profesionales competentes, capacitados y honestos, buenos hijos y padres de familia, ciudadanos responsables y libres para forjar su destino.


En este mundo, hay sólo una,
realidad de referencia para la felicidad,
…es DIOS!


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